Tu quimioterapia

Hola, soy la quimioterapia, aunque muchos me conocen como la quimio, ya sabes, por la confianza.

Mucha gente me tiene miedo o les doy asco, o me odian, incluso hablan mal de mí por ahí.  En parte lo entiendo, porque debo decirte que, a pesar de que mi única intención es ayudarte, tengo la particularidad de provocar algunas cosillas que no son buenas para ti. Por ello te pido perdón de antemano, pero recuerda que mi intención no es hacerlo.

Ya me han hablado de ti. Sé cómo te llamas, qué es lo que más te gusta y que estás cagada de miedo, aunque lo que muestras a los demás es tu fortaleza, sobre todo para no preocupar a nadie.

Me parece bien que te tomes esto como te dé la gana de cara a la galería, pero entre  tú y yo debe haber confianza plena. No dudaré de tus ganas de seguir adelante, así que tampoco dudes tú de mí. No me prejuzgues, ni me des por inútil antes de tiempo.

Entraré directamente a tu cuerpo, no sé de qué manera, pero en ello no tendrás que hacer ningún esfuerzo, salvo decidir qué hacer con los muchos minutos que deberás estar tumbada o sentada, esperando a que yo realice mi función.

No te garantizo nada, sólo que mi interés es ayudarte a eliminar tu problema o, al menos, evitar que éste avance, lo cual te aseguro sería todo un éxito. Es verdad que no siempre lo consigo, pero año tras año voy mejorando, y hoy en día soy capaz de muchas cosas, de las que yo misma me sorprendo.

He ayudado a muchas personas en dificultades, sobre todo porque han confiado en que era posible y querían seguir adelante. Y así es como te quiero ver a ti, con ganas, con ilusión, con esperanza, teniendo presente que hay opciones para continuar con tu vida.

Para eso será importante que te cuides, que no te machaques con ideas absurdas, que te dejes ayudar por tus seres queridos, en fin, que no te hagas la “chulita” y reconozcas y asumas que ahora te toca a ti ser ayudada.

Va a empezar tu primera sesión. Si necesitas ir al baño, lo entenderé, pero eso sí… ¡vuelve!, para que así podamos probar cuánto puedo ayudarte, que espero y deseo sea mucho, porque me da que eres una persona que todavía tienes mucho que hacer por aquí.

¡Vamos al lío!

Manuel Salgado Fernández, Psicólogo Clínico.

Dedicado a nuestros familiaries que están en ello.

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